martes, 8 de septiembre de 2009

Zoom

Si fuera lexicógrafo,
belleza e inteligencia serían las palabras que descollarían para definirte
y escribiría tu nombre con signos de admiración.
No lo soy porque soy ilegible
y suelo darme cuenta de la realidad con cierta lentitud:
un día, por ejemplo,
entendí que la hermosura de las mujeres residía en su frente;
tiempo después agregué, según mi juicio, la nariz.
Desde entonces me fijo en esos dos puntos
antes de beber del verdadero afrodisiaco: su cerebro.
Ahora que contemplo, embelesado, la obra de arte que eres,
mi mirada encuentra un atractivo físico más en ti:
tu cuello: fuste irresistible que giras y arqueas
cuando tus labios y tu voz son desbordante euforia.
¿Cuándo podré besarlo? Quizá nunca.
Sólo podré tocarlo si los huesos de mis manos colgaran de él
y mi cabeza jíbara coronara el collar que lucieras.
Antropofagia sería en nuestro lenguaje un sinónimo de amor.

4 comentarios:

Neich dijo...

¿Qué haces escribiendo aqui?, esto debería estar en algún poemario, de verdad. Bellisimo.

sauska dijo...

sí, cris quá haces escribiendo aquí? en este sitio tan feo, donde tus bellas palabras no tienen eco!!

chale, desprecio por metástasis

pero sí, por qué no has hecho poemariio?

Christian Ordóñez Bueno dijo...

El poemario va al 12%

el plan B dijo...

Wow. El primer poema que leo en Internet que vale la pena. Saludos!